El chat
El sitio donde se pide el trabajo. El resto de pantallas es para ver lo que queda hecho.
El chat es la mesa. Escribes, adjuntas un PDF o una foto, y Pix responde. Mientras piensa, el avatar se mueve; cuando habla, ves el texto llegar.
Fotos y capturas
Pega una captura con Ctrl+V, arrastra una foto o usa el clip. Pix la mira y te responde sobre ella: "¿qué pone en esta factura?", "¿qué falla en esta pantalla?".
Cuando pide permiso
Antes de hacer algo delicado en su espacio de trabajo —borrar, instalar, ejecutar algo que no es habitual—, Pix se para y te pregunta: "Pix quiere hacer algo que puede ser delicado". Tienes tres respuestas:
- Permitir una vez: solo esta vez.
- Permitir en esta conversación: lo mismo no volverá a preguntarlo en esta conversación (hasta que cierres Pix).
- No permitir: no lo hace, y te lo dice.
Si quieres saber exactamente qué va a hacer, pulsa Ver qué va a ejecutar. Si no contestas en unos minutos, cuenta como "no".
En las automatizaciones no hay nadie para contestar, así que lo delicado no lo hace: ver Que lo haga solo.
Lo que escribes no se pierde
- Cada conversación guarda su borrador: si escribes algo y cambias a otra, al volver sigue ahí. También si cierras Pix.
- Sin conexión (el punto de arriba se pone rojo), puedes seguir escribiendo y enviar: el mensaje queda "pendiente de enviar" y sale solo cuando vuelve la conexión. Con archivos adjuntos no: esos se quedan preparados y los envías tú al volver.
Qué no vas a ver
Pix no te enseña nombres de herramientas ni códigos técnicos. Si algo falla, verás una explicación en palabras normales y, a veces, un código tipo PX-…: dáselo a soporte, les dice exactamente qué pasó.
Volver al chat
Desde Espacios, Archivos o Ajustes, el botón Chat (arriba a la derecha) te devuelve a la conversación. En el móvil es el mismo gesto.