Qué es esta guía
Pix· es el compañero de oficina que habla. Aquí se explica qué pedirle, no cómo está hecho.
Pix· es el programa que tienes en el escritorio o en el móvil para hablar con tu asistente. Esta guía es para sacarle partido en una pyme: facturas, presupuestos, correo, papeles y lo que se suele olvidar.
No hace falta saber de informática. Si se lo puedes decir a un compañero, se lo puedes decir a Pix.
Cómo está organizada
El primer día
Abrir Pix, elegir cómo se ve y mandar el primer recado.
El día a día
Presupuestos, facturas, papeles, hojas de cálculo, correo e informes.
Tus herramientas
Gmail, Outlook, Drive, tu CRM y más: conectarlas en un clic y qué pedirle a cada una.
Dónde está cada cosa
Chat, etiquetas, Espacios, Archivos y automatizaciones.
Frases listas
Textos para copiar y pegar cuando no sepas cómo pedirlo.
Cuando no sale
Qué hacer si la respuesta no es la que esperabas.
Por dónde empezar si tienes cinco minutos
- Coge un papel que tengas ahora mismo en la mesa —una factura, un albarán, un contrato— y hazle una foto.
- Mándasela con: "Sácame los importes, las fechas y a quién hay que pagar, en una tabla."
- Mira el resultado y corrígelo hablando: "Falta el vencimiento", "el proveedor es este otro".
Eso es todo el manual, en realidad. El resto son variantes.
Lo que Pix ya sabe hacer (y casi nadie pide)
Son las mismas ideas que ves en Novedades, dentro de Ajustes:
- Enviar un presupuesto con tus palabras
- Convertir una conversación larga en una página que se entiende
- Acordarse de lo que se te suele pasar
- Buscar y contrastar sin abrir veinte pestañas
- Pasar de una web a un informe
- Usar el logo de la empresa en los documentos
- Meter facturas —hasta fotos— en una tabla
- Sacar texto de un escaneo con acentos y NIF bien leídos
- Juntar, aligerar y firmar PDFs
- Cuadrar el extracto del banco con las facturas
Cada apartado de esta guía desarrolla una con un ejemplo de lo que se le dice y de lo que vuelve.
Dos cosas que conviene tener claras desde el principio
Tú decides cuándo actúa. Pix puede preparar y puede enviar. Que redacte el correo y lo mandes tú, o que lo mande él, lo eliges tú. Con dinero o clientes de por medio, revisar sigue siendo lo sensato.
Los números importantes se revisan. Pix lee, cuadra y avisa cuando algo no le encaja en vez de inventárselo. Pero la última mirada a un importe antes de pagarlo es tuya.