Adiós a las redes manuales: HPE declara la guerra a la infraestructura heredada en la era de la IA

Adiós a las redes manuales: HPE declara la guerra a la infraestructura heredada en la era de la IA

  • 28/jun./2026
  • ForgeNEX by ForgeNEX
  • IA

La inteligencia artificial no solo está transformando las aplicaciones empresariales, sino que está redefiniendo por completo el papel de las redes de datos. Ese fue el mensaje contundente de Rami Rahim, exCEO de Juniper Networks y actual vicepresidente ejecutivo de HPE Networking, durante su intervención en el HPE Discover. El evento de este año tuvo un simbolismo especial: por primera vez, Juniper Networks, ya plenamente integrada en HPE, formó parte del discurso estratégico del proveedor. Rahim aprovechó el escenario para lanzar una advertencia directa a los profesionales del networking: los modelos tradicionales ya no sirven para soportar las exigencias de la IA.

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La red, de infraestructura silenciosa a plataforma estratégica

Uno de los ejes clave de su intervención fue el cambio de rol del networking dentro de la organización. Según Rahim, la red ha dejado de ser un componente invisible para convertirse en un elemento crítico para el negocio. Para ilustrarlo, recurrió a un ejemplo llamativo: la Millennium Tower de San Francisco, un rascacielos que comenzó a inclinarse porque sus cimientos no estaban preparados para el paso del tiempo. La analogía es clara: las redes actuales no están diseñadas para soportar las cargas de la IA.

Movimientos masivos de datos, inferencia continua, tiempos de respuesta en tiempo real y escalabilidad extrema son factores que tensionan infraestructuras concebidas para otro paradigma. De ahí que advirtiera que “puedes invertir millones, incluso miles de millones, en GPU, pero si la red introduce latencia o cuellos de botella, estás limitando el rendimiento”.

Para los ingenieros de redes, el mensaje implica un cambio de enfoque: diseñar pensando en tráfico este-oeste, latencias mínimas y comportamientos deterministas, en lugar de los modelos tradicionales norte-sur. Y, sobre todo, alinear las métricas técnicas con resultados de negocio, como tiempos de entrenamiento de modelos o experiencia de usuario.

El fin de la red manual: hacia operaciones autónomas

“El modelo antiguo, estático, manual y reactivo, no puede manejar la velocidad ni la complejidad actual”, afirmó Rahim. La alternativa pasa por redes nativas de IA con operaciones autónomas, apoyadas en plataformas como Aruba Central y Mist, y en tecnologías como Marvis o los denominados “Marvis Minis”, dentro de un enfoque de IA agentiva.

Sunalini Sankhavaram, vicepresidenta de producto en HPE, reforzó esta idea explicando cómo la compañía está evolucionando hacia una IA centrada en la experiencia. Este modelo se basa en datos reales de uso —“cada usuario, cada minuto”— enriquecidos con gemelos digitales y validados con casos de soporte. En una de las demostraciones presentadas, el sistema detectó automáticamente degradaciones en la experiencia de usuario, identificó la causa en puntos de acceso saturados y aplicó una corrección sin intervención humana.

“El resultado es que la red identifica el problema, entiende la causa raíz y lo resuelve antes de que el usuario se queje”, resumió Rahim. Este enfoque implica un cambio profundo en el rol de los profesionales: de operadores reactivos a supervisores de sistemas autónomos, responsables de definir políticas, límites y SLA.

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Unificación: una sola arquitectura para todo el ‘edge’

Otro de los anuncios estratégicos fue el avance hacia una plataforma unificada que integra tecnologías de Juniper y Aruba. La visión pasa por combinar Mist y Aruba Central, redes cableadas, inalámbricas y routing, y un único motor de IA. “Estamos innovando en ambas plataformas para ofrecer una experiencia coherente de red autónoma”, explicó Sankhavaram, quien destacó el uso de microservicios para desarrollar funcionalidades una sola vez y desplegarlas en todo el ecosistema.

Entre las novedades destaca la integración de Marvis en Aruba Central, incluyendo funcionalidades como la Marvis Trust List, que permite automatizar acciones completas —por ejemplo, recuperar un dispositivo caído— sin intervención humana. En paralelo, HPE ya ha lanzado hardware preparado para este enfoque, como puntos de acceso de doble plataforma, y trabaja en extender su portfolio CX a entornos gestionados por Mist. Según Rahim, “la misión es simple: llevar las mejores innovaciones a todos los clientes, independientemente de la plataforma que utilicen”.

Una hoja de ruta clara para los profesionales de red

Más allá de la tecnología, el discurso de Rahim plantea un mensaje directo a los profesionales del sector: el networking entra en una nueva etapa donde la IA será el eje central. Esto implica diseñar redes específicas para cargas de IA, adoptar modelos de AIOps reales (no solo herramientas de monitorización), hablar el lenguaje del negocio basado en experiencia de usuario, y definir políticas para sistemas autónomos en lugar de operar manualmente.

En definitiva, el networking deja de ser un soporte y pasa a ser un habilitador directo del valor empresarial. Y, como dejó claro Rahim, quienes no evolucionen con este cambio corren el riesgo de quedarse atrás: las redes heredadas, simplemente, ya no están preparadas para lo que viene.

Diseñar para la flexibilidad de plataforma y la automatización

Más allá de la arquitectura, la estrategia de HPE introduce un concepto clave: la opcionalidad de plataforma. Es decir, asumir que, a lo largo del ciclo de vida del hardware, la capa de gestión puede cambiar. Para los equipos de red, esto implica apostar por infraestructuras capaces de operar con distintos ecosistemas, como Mist o Aruba Central, sin necesidad de reemplazos completos.

En paralelo, gana protagonismo el uso de gemelos digitales. Rahim y su equipo enfatizaron que éstos ya no deben limitarse a demostraciones de fabricantes, sino integrarse en los procesos reales de validación previa y gestión de cambios, mediante pruebas sintéticas y simulaciones de experiencia. Otro de los pilares es la automatización. HPE insiste en un enfoque API-first, que facilita el acceso programático tanto a los datos como a las acciones de red. En la práctica, esto supone que los profesionales deberán reforzar habilidades en ámbitos como Python, CI/CD o infraestructuras como código, tal como se aborda en nuestra guía de virtualización de servidores con Proxmox.

Redes y seguridad: convergencia inevitable en la era de la IA

Uno de los mensajes más repetidos por Rahim fue la creciente convergencia entre networking y ciberseguridad. Según el directivo, ambos ámbitos ya no pueden operar de forma independiente. “Los atacantes ya están utilizando la red como su herramienta principal”, advirtió, para añadir: “Y con la IA haciendo las amenazas más rápidas, inteligentes y sofisticadas, los defensores necesitan usar la red como parte de la defensa”.

Esta visión coincide con la evolución del mercado, donde cada vez más ingenieros de red asumen responsabilidades en seguridad. Los propios clientes lo corroboran. Marlon Drummond, del Royal Bank of Canada, fue tajante: “La seguridad es nuestra prioridad absoluta. No tenemos otro trabajo que no sea proteger los datos de nuestros clientes”. En su caso, la detección se apoya en la capa de red, mediante el empleo de tecnologías como SD-WAN y DPI para construir perfiles de comportamiento de usuario y detectar anomalías.

A nivel de producto, HPE aprovechó el evento para anunciar un orquestador SASE unificado, que integra EdgeConnect SD-WAN con su stack SSE en una única consola. Además, presentó un concepto de firewall consciente de la IA, capaz de distinguir entre aplicaciones aprobadas, no autorizadas o toleradas, aplicando controles específicos sobre cargas, prompts o palabras clave. En palabras de Rahim, el objetivo es claro: permitir a las organizaciones “ver, gobernar y proteger el uso de la IA sin frenar el negocio”.

Para los profesionales de red, este escenario implica asumir un papel más amplio: gestionar políticas de zero trust y gobernanza de IA dentro del propio tejido de red, utilizar la red como sensor principal de seguridad analizando telemetría y movimientos laterales, y asegurar que las decisiones automatizadas respetan segmentación y políticas de seguridad. En definitiva, el rol evoluciona hacia un perfil híbrido entre ingeniero de red y arquitecto de seguridad, similar a lo que se discute en nuestro artículo sobre configuración de VPNs seguras y firewalls.

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Redes centradas en la experiencia, a escala real

Los casos de cliente fueron, probablemente, la parte más ilustrativa de la ponencia, mostrando dónde la complejidad y la escala llevan las redes al límite. Es el caso de la Universidad Estatal de Ohio, cuya red opera como si gestionara una pequeña ciudad: 66.000 estudiantes, miles de docentes, decenas de miles de puntos de acceso y eventos masivos que concentran a cientos de miles de personas. En este contexto, el uso de AIOps permite reducir incidencias de horas a minutos.

En el sector sanitario, Tom Johnson, de Sentara Health, destacó cómo el rendimiento de la red impacta directamente en la atención al paciente. “Movemos enormes cantidades de datos, y cuando se retrasan, también lo hace la atención”. Tecnologías de IA que generan notas clínicas en tiempo real ya están en producción. A su juicio, eso exige redes fiables, seguras y con baja latencia.

Por su parte, Disney ilustró el desafío en la industria de contenidos. Según Ben Croy, responsable global de redes, una sola producción puede generar volúmenes masivos de datos, con cientos de proyectos simultáneos a escala mundial. En este contexto, la red debe ser “fundamental, pero idealmente invisible”, para que los equipos creativos puedan centrarse en el contenido.

Estos ejemplos refuerzan una idea común: las métricas tradicionales ya no son suficientes. Lo relevante es medir la experiencia del usuario y el rendimiento de las aplicaciones, desde videoconferencia hasta sistemas clínicos o pipelines de efectos visuales, y optimizar la red en función de estos indicadores. Además, herramientas como los gemelos digitales y las pruebas sintéticas permiten anticipar problemas antes de que ocurran, validando despliegues complejos o eventos de gran escala.

Conclusión: el networking entra en una nueva era

Rahim cerró su intervención con un mensaje claro: el modelo tradicional de operación de redes ha llegado a su límite. “La escala es demasiado grande, la complejidad demasiado alta, el ritmo de cambio demasiado rápido, y la IA está acelerándolo todo”, afirmó. En este contexto, las redes autónomas dejan de ser una promesa de futuro para convertirse en una necesidad real.

Para los profesionales del sector, el reto —y la oportunidad— consiste en liderar esta transformación: diseñar, gobernar y evolucionar estas nuevas infraestructuras antes de que lo haga otro. Porque, como concluyó implícitamente el discurso: la IA no sustituirá a los ingenieros de red, pero sí lo harán aquellos que sepan aprovecharla. En un panorama donde gigantes como SpaceX, Nvidia y Apple ya marcan el ritmo, o donde Qualcomm compra Modular para romper monopolios, la modernización de la red es un paso ineludible.


Fuente original: ComputerWorld. Análisis y adaptación por ForgeNEX.

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