Sevilla, España
Sevilla, España
+(34) 624 816 969
Vanesa Díaz, presidenta de la recién creada Spanish Quantum Alliance (SQuA), tiene claro que España no solo compite, sino que está en el top 3 europeo en tecnologías cuánticas. En una entrevista exclusiva con ComputerWorld, Díaz desgrana las claves de esta alianza, el potencial del ecosistema nacional y los desafíos que enfrenta el sector.

Tabla de contenidos [Mostrar]
SQuA nace con 53 entidades fundadoras, entre las que se encuentran grandes corporaciones como BBVA, Santander, Indra, Telefónica, Fujitsu, GMV, Sener y Oesía; startups y scaleups como Multiverse Computing, Qilimanjaro y Luxquanta; asociaciones como Adigital, Ametic y CRUE; centros de I+D como Tecnalia, ITCAM, CTIC e ICFO; universidades (EHU, UCLM, UPC, UPNA, UPO); firmas de inversión como Martram Ventures y capital intelectual como Pons IP.
Díaz, que también es CEO de Luxquanta (spin-off del ICFO especializada en criptografía cuántica), asume la presidencia provisional de SQuA con la misión de impulsar la asociación en su fase inicial. “Dentro de seis meses habrá elecciones para el equipo directivo definitivo”, aclara.
La pregunta es inevitable: si ya existen asociaciones tecnológicas potentes en España, ¿por qué crear SQuA? Díaz responde con contundencia: “Las tecnologías cuánticas tienen un impacto geopolítico relevante. Hacía falta poner el foco en este campo para coordinar el ecosistema nacional y materializar la visión de que Europa, y España en particular, puede ser tractora en cuántica, algo que no logró en inteligencia artificial”.
La asociación se inspira en QuIC (European Quantum Industry Consortium) y está alineada con la Estrategia Cuántica Europea, la futura EU Quantum Act y la Estrategia Española de Tecnologías Cuánticas 2025–2030.
Díaz destaca que España tiene fortaleza en los tres pilares de la tecnología cuántica: computación, sensórica y comunicaciones (incluyendo criptografía). “En el campo de la criptografía y la ciberseguridad vemos proyectos y avances en España que no existen en ningún otro país de la UE”, afirma.
Este ecosistema diverso es clave para la soberanía tecnológica. La criptografía cuántica, por ejemplo, es esencial para proteger infraestructuras críticas (energéticas, utilities, transporte) ante la amenaza de los ordenadores cuánticos, que podrían romper los sistemas de cifrado actuales. En este sentido, la configuración de VPNs seguras y firewalls es solo una pieza del puzle; la criptografía cuántica promete una seguridad inviolable basada en las leyes de la física.

Díaz desmiente que exista una burbuja en torno a la cuántica. “Es un mercado infrainvertido, no inflado. La complejidad técnica y el peso del hardware han ralentizado su madurez, pero ahora el potencial empieza a corresponderse con la inversión multimillonaria de los países”.
Sin embargo, el principal cuello de botella es el talento. “Nos faltan manos”, reconoce. “Hay que sembrar desde el instituto y la universidad para formar expertos en cuántica que puedan trabajar en España. Yo fui una de esas personas que tuvo que irse fuera, y sé que la capacidad de nuestros profesionales es excelente”.
La formación en tecnologías cuánticas es crítica no solo para la investigación, sino también para perfiles comerciales y operativos. La automatización de procesos con herramientas como n8n e IA puede aliviar parte de la carga, pero la cuántica requiere especialistas profundos.
Díaz elogia el apoyo del Ministerio de Transformación Digital: “La estrategia política del Gobierno concuerda absolutamente con nuestra visión. El apoyo es excepcional”. La Estrategia Nacional de Tecnologías Cuánticas, según ella, recoge todas las recomendaciones de la industria. “No echo nada en falta”, afirma.
La sede de SQuA está en Bilbao, en el País Vasco, una comunidad volcada en lo cuántico. Pero Díaz subraya que Cataluña, Valencia, Galicia y Madrid también despuntan, y que “en todas las comunidades de España sin excepción ya se trabaja en cuántica”.
SQuA ha definido ocho grupos de trabajo que marcarán su hoja de ruta: Casos de uso y tendencias de mercado, Investigación y transferencia tecnológica, Educación y talento, Hojas de ruta industriales, Financiación para pymes y startups, Coordinación nacional y europea, Sociedad, y Defensa y seguridad. Además, habrá un equipo transversal para coordinar todo el ecosistema.
“La oportunidad está aquí, pero hay que espabilar”, sentencia Díaz.

Díaz no tiene dudas: “Europa puede liderar la carrera cuántica. Aunque ha perdido la de la IA, la Comisión Europea está destinando recursos y fondos para impulsar empresas como las nuestras. Actualmente, Europa es el lugar del mundo con más empresas trabajando en tecnologías cuánticas”.
La combinación de computación cuántica y clásica será la norma al principio, pero a largo plazo la cuántica colonizará el mercado. “¿Tendremos un computador cuántico en casa? No lo sé, pero ¿por qué no? ¿Tendremos criptografía cuántica en los hogares? Ese es mi sueño”, concluye.
Para los profesionales IT, este auge implica prepararse para un nuevo paradigma. La virtualización de servidores con Proxmox o la monitorización con Jaeger y ClickHouse son habilidades actuales, pero la cuántica exigirá entender principios como la superposición y el entrelazamiento. La monitorización de agentes de IA ya es un desafío; la cuántica lo multiplicará.
Fuente original: ComputerWorld. Análisis y adaptación por ForgeNEX.