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En un mundo donde la tecnología avanza a un ritmo vertiginoso, pocas empresas pueden presumir de haber sido testigos y protagonistas de la evolución informática durante un siglo. IBM, el gigante azul, celebra su centenario en España con una mirada al pasado, pero con los pies firmemente plantados en el futuro. Desde las primeras máquinas tabuladoras que llegaron de la mano del rey Alfonso XIII hasta los procesadores cuánticos que prometen resolver problemas imposibles, la trayectoria de IBM en el país es un reflejo de la transformación digital global. En un evento reciente en Madrid, Horacio Morell, presidente de IBM para España, Portugal, Grecia e Israel, repasó los hitos de la compañía y delineó su estrategia actual centrada en la inteligencia artificial, la computación cuántica y la nube híbrida, con un énfasis especial en la soberanía digital.

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La historia de IBM en España comienza en 1926, cuando el rey Alfonso XIII, fascinado por las máquinas tabuladoras que permitían procesar grandes volúmenes de datos, envió a su amigo Fernando de Asúa Sejornant a investigar. Este viaje dio frutos: De Asúa se convirtió en el primer presidente de la subsidiaria española, Máquinas Comerciales Watson, S.A.E., fundada oficialmente en 1941. El primer cliente fue Telefónica, y desde entonces la compañía ha sido un pilar en la modernización del tejido empresarial y la Administración Pública.
En 1958, Renfe instaló el primer ordenador operativo del país, un IBM 650, para gestionar nóminas y contabilidad. Pero el verdadero salto llegó en los años 60 con el mainframe IBM System/360, que se convirtió en el sistema nervioso digital de la banca, las telecomunicaciones y la administración. Como señaló Morell, "el mainframe sigue siendo utilizado por el 90% de los bancos, el 90% de las agencias de venta de billetes de avión y más del 92% de los pagos con tarjeta de crédito".
La compañía también democratizó la tecnología con los primeros TPV, códigos de barras, cajeros automáticos y, en los años 80, los ordenadores personales. Su presencia fue clave en eventos históricos como las primeras elecciones democráticas, los Juegos Olímpicos de Barcelona 92 y la Exposición Universal de Sevilla. Más tarde, IBM suministró la tecnología de supercomputación para el MareNostrum en el Barcelona Supercomputing Center, un centro de referencia mundial.

Bajo la dirección de Arvind Krishna, CEO desde 2020, IBM ha experimentado una nueva reinvención, apostando por el modelo híbrido de nube, el código abierto (con la adquisición de Red Hat por 34.000 millones de dólares), la inteligencia artificial y la computación cuántica. En España, esta estrategia se ha traducido en inversiones históricas: una región cloud multizona en Madrid (la mayor inversión en la historia de la compañía en el país), un centro de computación cuántica en San Sebastián con un IBM System Two, y un centro de ventas digitales en Valencia para EMEA.
Morell destacó la convergencia de tres paradigmas: "La computación clásica, la inteligencia artificial y la computación cuántica permitirán resolver desafíos hasta ahora inabordables". Esta visión se alinea con la tendencia global de integración de agentes de IA en los procesos empresariales, donde IBM busca ser un actor clave.
En un contexto geopolítico complejo, donde las empresas tecnológicas estadounidenses son vistas con recelo en Europa, IBM propone una "autonomía estratégica abierta". Morell explicó: "Buscamos evitar el lock-in de los clientes, ofreciendo flexibilidad y control de datos". Esta filosofía se materializa en alianzas con socios que comparten valores occidentales para construir tecnología industrial. Por ejemplo, en computación cuántica, IBM se centra en el procesador cuántico, pero abre los retos del ecosistema (algoritmos, componentes criogénicos) a colaboradores.
El directivo criticó la fragmentación europea: "Somos campeones de la regulación y de la fragmentación de inversiones. Con 27 países, las decisiones están muy dispersas". Para contrarrestarlo, IBM apuesta por la colaboración público-privada, como en el centro de computación cuántica del País Vasco, que aspira a albergar el ordenador cuántico tolerante a fallos previsto para 2029.

La inteligencia artificial es una prioridad. IBM ya trabaja con más de 200 clientes en España en proyectos de IA, desde pilotos hasta producción, y acaba de firmar un gran proyecto con uno de los principales bancos del país. Morell descartó una burbuja en IA: "Las inversiones en centros de datos, infraestructura y energía se reducirán drásticamente gracias a los avances en semiconductores y software". La estrategia de IBM no compite en modelos de frontera, sino en modelos pequeños y adaptados a casos de uso específicos.
En el desarrollo de software, la plataforma Bob, anunciada en abril, promete revolucionar el ciclo de vida completo, desde el diseño hasta la producción. "Bob ha cambiado la forma de hacer software internamente después de 115 años", afirmó Morell, quien aseguró que no ha habido reducción de plantilla, sino todo lo contrario: "La IA va a cambiar la forma de trabajar, pero el neto es positivo. En IBM estamos fichando talento".
La compañía también amplía su "fábrica de talento" en Valencia, que actualmente se centra en soporte a la venta digital, y busca expandirla a otras áreas. España, según Morell, está en el mapa global de IBM, con una alta credibilidad del equipo local.
La apuesta de IBM por la nube híbrida y la IA tiene implicaciones directas para las empresas españolas. La región cloud multizona ofrece servicios de infraestructura y software que facilitan la migración y la gestión de cargas de trabajo críticas, mientras que la computación cuántica abre posibilidades en campos como la criptografía, la simulación molecular y la optimización logística. Para los profesionales IT, el enfoque en la formación y el talento supone oportunidades en áreas como la administración de sistemas, la seguridad y el desarrollo de software, como se refleja en guías prácticas como la Guía de Seguridad para la Productividad Empresarial con Microsoft 365 o el hardening de servidores Linux.
Además, la tendencia hacia la IA agente, como la que impulsa ServiceNow, se complementa con la visión de IBM de una IA responsable y controlada. La autonomía estratégica abierta también resuena con la necesidad de paneles de control integrados que permitan a las empresas mantener la soberanía sobre sus datos.
Fuente original: ComputerWorld. Análisis y adaptación por ForgeNEX.