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La inteligencia artificial avanza a un ritmo vertiginoso, pero su implementación empresarial tropieza con un obstáculo cada vez más evidente: la falta de control y transparencia. Cuando los agentes de IA empiezan a tomar decisiones autónomas, usar múltiples herramientas y operar sobre datos fragmentados, la visibilidad se reduce y la confianza se resiente. SAS ha decidido atacar este problema de raíz con una nueva estrategia que pone la gobernanza en el centro de su ecosistema de agentes.

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Durante la conferencia anual SAS Innovate, la compañía presentó su respuesta a los desafíos de la IA agente. Marinela Profi, responsable global de estrategia de mercado de IA e IA generativa, lo resumió así: “Estamos pasando de una IA que se forma a una IA que actúa. Esto introduce nuevos requisitos en confianza, gobernanza y responsabilidad”. Para las empresas, esto significa que ya no basta con entrenar modelos; hay que garantizar que cada decisión autónoma sea trazable y auditable.
Este enfoque conecta directamente con las tendencias que hemos analizado en El manual secreto para construir agentes de IA empresariales que no fallen, donde destacábamos la necesidad de mecanismos de supervisión continua.
La pieza central del anuncio es SAS Viya Copilot, un asistente de IA conversacional integrado en la plataforma Viya que utiliza Microsoft Foundry. Su objetivo es permitir que desarrolladores, científicos de datos y otros usuarios interactúen en lenguaje natural para analizar datos, crear modelos y tomar decisiones dentro de los flujos de trabajo analíticos.
Profi explicó que “se dispone de un asistente experto que permite realizar acciones, formular preguntas y navegar por todo el ciclo de vida analítico”. Las capacidades incluyen preguntas y respuestas generales, generación de código documentado y explicable, orientación paso a paso en modelado, paneles conversacionales e investigación visual con búsqueda asistida por IA.
Inicialmente, SAS lanzará dos copilotos verticales: uno para Gestión de Activos y Pasivos (ALM) en el sector financiero, y otro para Descubrimiento de Datos Clínicos en salud. La compañía planea expandirlos a banca y manufactura a finales de año. Para las empresas, esto representa una oportunidad de adoptar IA conversacional sin perder el control, algo que ya exploramos en nuestro caso de éxito en Microsoft Azure.

Más allá de los asistentes integrados, SAS ha presentado el Viya MCP Server, que estandariza las conexiones para que agentes externos accedan de forma segura a herramientas, datos y modelos de SAS. Utiliza el modelo de lenguaje grande (LLM) que el usuario elija (Claude, GPT, Gemini), evitando integraciones personalizadas y duplicación de lógica. “Copilot no solo responde preguntas, sino que invoca capacidades de Viya de manera estructurada”, añadió Profi.
Junto a esto, el Agentic AI Accelerator proporciona código, interfaces, componentes y mejores prácticas para que equipos con distintos niveles de habilidad (desarrolladores, low-code, no-code) diseñen, construyan, implementen y gestionen agentes dentro de SAS Viya. Ambos recursos están disponibles en GitHub para usuarios actuales de Viya.
Esta infraestructura recuerda a la capa de orquestación que mencionamos en nuestro análisis sobre SUSE como capa de infraestructura para la IA, donde la estandarización y la gobernanza son clave.
Para mantener el juicio humano en el centro, SAS lanzará AI Navigator, una herramienta SaaS que ayudará a las empresas a inventariar, gobernar y aplicar políticas a todos sus modelos de IA, tanto internos como de terceros. Estará disponible en el tercer trimestre de 2026 en Microsoft Azure Marketplace.
Reggie Townsend, vicepresidente de gobernanza de datos y ética de SAS, destacó que Navigator “aporta visibilidad a su inventario de IA y responde a la pregunta básica: ¿cómo lo estamos haciendo?”. La herramienta permite aplicar políticas internas y marcos normativos externos, y trata la confianza como un nuevo diferenciador empresarial. “¿Qué pasaría si pudiéramos hacer que ser responsable resultara irresistible?”, planteó Townsend, subrayando que la gobernanza preserva el juicio humano frente a la “asimetría tecnológica”.
Este enfoque es fundamental para empresas que buscan escalar la IA con seguridad, como vimos en el caso de Seidor y su plan de crecimiento con IA, donde la gobernanza se convierte en un habilitador estratégico.
Alyssa Farrell, responsable de mercado del sector de SAS, señaló que los datos empresariales suelen estar fragmentados entre entornos on-premise, nubes privadas y públicas, lo que genera baja confianza en las decisiones. Para abordarlo, SAS actualizó su cartera SAS Data Management con capacidades de gobernanza por diseño, IA agente y aceleración analítica nativa de la nube.
La plataforma utiliza SpeedyStore para llevar el análisis y la IA directamente a los datos, eliminando la necesidad de mover grandes volúmenes. “Nos aseguramos de que los clientes tengan todo lo necesario para poner en práctica la IA con confianza”, afirmó Farrell. Esto es especialmente relevante para equipos de infraestructura que buscan optimizar el rendimiento sin sacrificar la seguridad, como explicamos en nuestra guía de hardening para servidores Linux.

La apuesta de SAS por una IA gobernada y supervisada por humanos llega en un momento crítico. Mientras muchas empresas aún luchan con el “vibe coding” y la falta de estructura, como analizamos en Quickbase Pave, SAS ofrece un camino ordenado hacia la automatización inteligente. La combinación de copilotos, infraestructura para agentes y herramientas de gobernanza como AI Navigator puede marcar la diferencia entre una IA que genera riesgos y una que genera valor sostenible.
Fuente original: ComputerWorld. Análisis y adaptación por ForgeNEX.