Sevilla, España
Sevilla, España
+(34) 624 816 969
La física cuántica, que revolucionó nuestra comprensión del universo a principios del siglo XX con figuras como Max Planck, Albert Einstein y Werner Heisenberg, ha dado lugar a tecnologías cotidianas como los transistores, los microchips, los láseres o la resonancia magnética. Ahora, inmersos en la llamada segunda revolución cuántica, el foco se centra en la computación cuántica, las comunicaciones cuánticas y los sensores ultraprecisos. Para entender el alcance real de estos avances, entrevistamos a Sonia Fernández-Vidal, doctora en Óptica e Información Cuántica, con experiencia en el CERN, Los Álamos y el Instituto de Ciencias Fotónicas, y comisaria de la exposición 'Revolución cuántica' en el Espacio Fundación Telefónica de Madrid.

Tabla de contenidos [Mostrar]
Fernández-Vidal señala que ya estamos viendo aplicaciones industriales de la segunda revolución cuántica, especialmente en metrología y sensores cuánticos. Estos dispositivos ofrecen una precisión muy superior a la actual y se utilizan, por ejemplo, para explorar subsuelos en busca de gas o petróleo. En medicina, pueden acelerar la detección de células tumorales, mejorando el diagnóstico y tratamiento. También se avanza hacia un internet cuántico, con el Instituto de Ciencias Fotónicas de España como referente europeo, y en criptografía cuántica para proteger los sistemas actuales frente a la futura capacidad de los ordenadores cuánticos. Bancos y startups ya trabajan en estos nuevos sistemas de encriptación.
A pesar del hype mediático, la experta afirma que los avances han superado las expectativas de hace 20 años. La evolución no es lineal, pero los hitos logrados aceleran la transformación. En la carrera por la supremacía cuántica, Estados Unidos y China lideran, mientras Europa, aunque no en el podio, impulsa proyectos a través de programas como Horizon. Sin embargo, Fernández-Vidal recuerda que la computación cuántica no es simplemente una versión más rápida de la clásica: se basa en cúbits, que pueden ser 0 y 1 simultáneamente gracias a la superposición y el entrelazamiento, fenómenos que ya se replican en laboratorios.

Fernández-Vidal subraya que la computación cuántica no sustituirá a la clásica, sino que ambas coexistirán, combinándose según la necesidad. La cuántica será clave para simular materiales a nivel atómico, crear nuevos medicamentos, optimizar rutas de vuelo o romper la encriptación actual. Sin embargo, también introduce riesgos geopolíticos: quien logre un ordenador cuántico operativo tendrá ventajas extraordinarias, como desencriptar información del contrario y acelerar avances en múltiples campos. La científica compara esta carrera con la espacial o incluso con el proyecto Manhattan, advirtiendo que la ciencia es una espada de doble filo.
La combinación de inteligencia artificial y computación cuántica es especialmente atractiva. Ya se investigan algoritmos de machine learning cuántico, aunque el hardware aún no está listo. Fernández-Vidal recomienda prudencia: al igual que con la IA, las empresas no deben tomar decisiones precipitadas. La IA es como un traje de Ironman que multiplica las capacidades humanas, pero no funciona sin el humano. Lo mismo ocurre con las tecnologías cuánticas.

Los optimistas sitúan la llegada del ordenador cuántico funcional en cinco años; los pesimistas, en diez. Mientras tanto, Fernández-Vidal aconseja a los profesionales TI que empiecen a trabajar en encriptación cuántica y optimización, como ya hacen los bancos. Pero insiste en la prudencia: no hay aún hardware funcional y desconocemos los límites. En Europa, la falta de inversión es un problema, pero iniciativas como el Quantum Flagship buscan evitar repetir errores pasados, como la deslocalización de la fabricación de chips.
La científica destaca la importancia de la divulgación para que la sociedad comprenda estas tecnologías y pueda tomar decisiones informadas. En sus libros, como 'La Puerta de los Tres Cerrojos', busca despertar el interés por la ciencia en niños y adultos. Para los líderes políticos, su mensaje es claro: la investigación no es un interruptor; los recortes tienen consecuencias. Invertir en I+D es lo que hace ricos a los países, no al revés.
Para profundizar en cómo la tecnología está transformando el entorno empresarial, te recomendamos leer nuestro artículo sobre automatización de procesos con n8n e IA, así como el análisis sobre la geopolítica de la IA. Además, no te pierdas nuestra guía sobre soluciones avanzadas en Microsoft Azure.
Fuente original: ComputerWorld. Análisis y adaptación por ForgeNEX.